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jueves, 21 de noviembre de 2013

Los Ondas plásticos

Los Ondas plásticos.

 Un titular avisa de que los premios Ondas de este año, con efeméride incluida, han premiado al periodismo y como ejemplo cita a los premiados Pedro Piqueras (sus informativos pintan de amarillo y de las noticias que presenta han salido tratamientos que rayan la ley y sobre todo el "periodismo"), Évole, responsable de un programa (que hasta que se descubrió, buscaba becarios que trabajaran gratis) justiciero y progresista, e Iñaki Gabilondo, de buena carrera, pero siempre mimado por patrones y empresas mediáticas, Gabilondo al menos tiene la etiqueta de habérsela jugado, pero eso no da patente de corso en la moral periodística. También a Julia Otero, que destaca por su solidaridad con los de abajo. Para compensar, una tipa honesta como Maria Escario.
 Los Ondas han homenajeado a"su" periodismo, es un premio comercial  y como tal, honesto con los resultados que esperan, y utilizan sus clientes e intereses. Se premia variado entre los grupos mediáticos para que todos hablen bien. Al menos no hacen como algunas academias especialistas en el trueque de producción por premios.
 No estaría mal que se premiara a los periodistas que han ido al paro en El País, El Mundo, Atlas, Antena 3 y tantos otros, o a aquellos que se arrinconó (no sólo en TVE, por enfrentarse, por intentar ser independientes)
 Évole y su equipo, pactan antes de las entrevistas la agresividad e indignación del entrevistador en un programa que es como Sálvame, como Al rojo vivo podría ser La noria o El gato al agua , solo que con   look de gauche divine . Piqueras no se diferencia de los sanguinolientos programas de mañana que destripan cadáveres "blanditos", sus noticias no informan y sirven al share, Gabilondo por salvarse, dejo tirada a media redacción y utilizo su influencia para situar a su pareja. Premios muy merecidos al buen periodismo.
Recuerdo un cámara que tras entrevistar junto a Isabel Pisano al Militar argentino Scilingo y al terminar la grabación, se dirigió al operador de los "vuelos de la muerte" y le partió la cara y le llamó hijo de puta. Eso que tampoco es periodismo pero si dignidad, no lo harán los premiados, ni tan siquiera el agresivo Évole. Al cámara no lo premiará nadie, pero se mantiene digno con su hambre y depresión de parado.
 Por cierto el periodismo, ¿Lo hacen las redacciones o los presentadores?.
Meteros el Ondas en el bolsillo, pero no habléis de periodismo, vosotros no.
Por eso ilustro con fotos del recuerdo, en los que trabajé con gente honesta a la que el Ondas le queda lejos, la dignidad, temprana. Y  un vídeo del que espero si algún día se dedica a "esto del periodismo",  no lo gane jamás.





viernes, 8 de noviembre de 2013

Réquiem por Kimúa RD Congo

En día que llegó la orden de abandonar la base, sobre el tejado de la escuela de Kimúa, una de esas nadas humanas que sobreviven en el interior de los bosques tropicales congoleños, trizas de los que fue un rectángulo textil celeste, se aferraba al zinc para que la profecía no se cumpla.

La hizo un día Gerardo en una mesa mientras con la misma naturalidad prepara un regalo para los niños de la aldea, la construcción de un parque infantil. Fue un profecía corta y clara: "habrá un día que ya no estemos...", y de su seriedad triste por el destino cierto, salía el relleno para el vacío que te provoca la realidad en las tripas: "hasta ese día hay que estar con ellos...".

La reunión tenía como fin oficial nuestro relato sobre la estancia que acabamos de terminar en la base de Kimua. Una base que curiosamente se montó allí por una equivocación del piloto sudafricano y el trabajo de unos uruguayos, que mientras unos y otros decidían, construyeron una base y ahí se quedó.

Kimua

Oficialmente en Kimua no tenía que haber nadie de la ONU y de hecho en las cartas oficiales no figuraba como tal. Esta pequeña población, que pocos conocen salvo en Uruguay, es la puerta de los finanzas del FDLR y la ruta por la que, unos por tierra y otros por aire, rapiñan la riqueza de una minas de oro que no figuran en los mapas internacionales y de cuya explotación existen indicios de que se lucran algunos oficiales del ejército de la India con responsabilidades en la MONUC. Por eso no tenía que haber nadie, para no simular ataques que mantengan ocupados a los soldados ONU mientras los helicópteros despegan y aterrizan, o los escoltas hagan apurar el paso al cruzar por la puerta de la base, a unos señores bajitos y con cartera de cuero que son los contables del FDLR.

Todo eso lo sabían e imaginaban los uruguayos que compartían en una mesa baja copas de vino, pero nuestro regreso formaba parte de su plan. Pese a nuestro rol de cooperantes, parecían haber medido perfectamente nuestra reacción a la visita que durante unos días habíamos realizado.

"Hay que hacer que existan", les dijimos."Háganlo", nos contestaron. "Nosotros les ayudamos". 


Y al final no sabíamos quien ayudaba a quien, pero los beneficiarios eran los de Kimúa. Con ese veneno regresaba, mientras ellos en el día a día, atendían a los mas pequeños, curaban sus heridas y protegían a su vecinos con una pequeña desventaja frente al enemigo, eran, son 50, contra unos 1200.
 La llegada de otros ojos diferentes a los nuestros, aseguró el plan de los uruguayos y desde entonces, a cada relevo, Kimúa recibía un baño de existencia

Kimua es la prueba de que las minas del Rey Salomon existen, la entrada a un complejo industrial donde los que extraen el mineral son esclavos, no existe la ley ni los derechos y donde hombres de negocios de Europa y Asia acuden a cerrar tratos con los hombres del FDLR. ¿Cómo pueden llegar los helicópteros si ser interceptados por las autoridades de la RDC o la ONU? nadie lo sabe, incluso cuando se escucha el zumbido de algún avión pequeño que delata una pista al otro lado del bosque, los soldados de la base de Kimua, saben que sonaran tiros.

Si uno quiere contactar con el FDLR en la zona de Kimúa, deberá marcar un celular con prefijos alemanes y le contestara uno de los tres ayudantes que tiene la misteriosa "Cabeza" del FDLR. Si cuando se mantiene la conversación desde Kimúa con el teléfono alemán, uno enciende un parlante con música, la melodía le aparecerá por el auricular. ( Prueba de Iván)

Ahora, la base que nunca debió estar ahí, los civiles a los que nadie había llamado a defender, los niños de la escuela, las mujeres que se acercaban a la valla a pedir comida o solicitar curaciones y hasta entregar regalos de fruta en agradecimiento, los partidos de fútbol de los jóvenes, todo, dejara de existir.

Kimua es la puerta a una disputa económica entre familias de la RDC y Rwanda en la que nadie al margen de las víctimas y los verdugos debía estar parado y los uruguayos, por casualidad o destino se pararon. Ahora, ya no estarán.
Tal vez como recuerdo, deberíamos colgar las fotos de aquello, para al menos existan un poco más.

jueves, 24 de octubre de 2013

Lola, mama, pecho, teta.

Hay que ser muy valiente para enfrentarse al mal, al dolor, al desánimo, al tsunami emocional...
Mónica, Rosana y Adriana son tres mujeres que plantaron cara al cáncer de mama y salieron victoriosas. Para ello utilizaron todas sus armas. Hubo días en los que creyeron que el mal les iba a vencer, pero sacaron fuerza de los abrazos de su familia, un par de ovarios y una peluca.
Porque cuando el cáncer llama a tu puerta, el mundo se encoje. El futuro desaparece. La vida se ciñe a un presente de visitas al médico, de contar las cajas de medicinas y a tu espejo, que refleja que hoy, tampoco has dormido. Afuera quedan los planes para el fin de semana, de ir a comprar ropa, la pereza de levantarte para ir a trabajar, las ganas de salir a respirar al monte... Tu vida anterior se desvanece hasta que te parece la vida de otro.
Estas mujeres rompieron ese circulo gracias, entre otras muchas cosas y personas, a un peluquero-psicólogo-encantador. Encantador en el sentido más literal. Las manos y las palabras de Heber las embrujaron, las hicieron volver a creer. Recuperaron su vida, sus pasiones, sus rutinas, pero ahora con más fuerza, más nítidas.
Porque ellas vencieron al cáncer, en pasado, y recuperan su presente, en presente, día a día. Porque nuestra cabeza es nuestro arma más poderosa y si va bien peinada y sonríe, no la frena nadie.
"Ellas, el peluquero, el cáncer" es un reportaje de Álvaro Carballo, Matías Sánchez y mi compañero de blog, Julio Alonso.


sábado, 9 de marzo de 2013

Carta a Corina zu Sayn Wittgenstein (tarde, pero me atoré)

Estimada Corina:
Mi nombre es Julio Cesar Alonso Clerigué ¿A que tampoco ando mal de apellidos? y te escribo al leer parte de tus declaraciones en la prensa sobre tus gestiones para conseguir un trabajo compatible con su posición a Iñaki (Urdangarin). Lejos de hurgar en relaciones personales, sus palabras me han abierto una esperanza mas que personal, compartida con un amigo que lo pasa mal.

Vera usted, Stanislav se parece mucho a Iñaki, aunque modestia aparte, nos (utilizado como pronombre de primera persona del singular, nosotros, utilizado por los reyes o papas y no como mala leches) creemos que Stanislav tiene muchas cosas en común con Iñaki que usted sabrá apreciar. Mire, la única, única diferencia abismal es que uno es búlgaro y otro no, pero si no decimos quién, nadie se da cuenta.

Iñaki salió nacido de Zumarraga y se fue a Barcelona, Stanis se quedó en Klozoduy, entre el Mar Negro y Rumanía y objetivo de la OTAN por la Central Nuclear donde trabajaba el padre.

Seguro que tambien les unen los colegios donde jugaron por primera vez al balonmano, en la escuela de Klozoduy había una cancha y tres balones donados por la Nuclear y renovados en los viajes de sus técnicos. En el colegio Sagrado Corazón de Jesús de Caspe, los balones también eran un problema, había que decidir entre los tradicionales adidas y las nuevas marcas como MIKASA y Puma.

Un cruce más entre Iñaki y Stanislav, es el extraño efecto de la enseñanza pública, fijo que el Sagrado Corazón de Caspe es concertado y de ahí las malas artes de Iñaki, lo de Satanis fue al contrario, alguna monja o cura pasó por su colegio y le hizo buena gente, los cristianos no roban. Aunque el dice que es islámico agnóstico copto, pero no le haga caso.

Que razón tiene al decir su serenísima majestad princesa (suena un poco maki eso de princesa), que ser mujer y rubia le hace difícil la vida a su serenidad majesta, pero ¿que me dice de ser princesa? eso debe ser una putada. Ane, la mujer de Stanis que acaba de parir a Kevin esquivó esa suerte y solo es mujer, morena (que tiene lo suyo) bueno y pobre, pero eso para usted, para VSM con su desgracia capilar no es nada, dice Ane que si ha probado a teñirse de morena, que para las rubias es mas fácil.

Si le recomiendo a estas personas es también por su hacer en la Authentics Foundation que lucha contra las redes de blanqueo, Stanis y Ane han sido desde su llegada a España, con algunos respiros, explotados y engañados con sus salarios y seguros. Una gran panadería en Alcorcon fue su ultimo fiasco, Stanis ahora machaca cabezas de cerdo en un polígono y para entretenerse entre cuchillada y martillazo, memoriza las fórmulas matemáticas del colegio y la universidad, con su compañera hasta en eso de ser extranjeras aquí les une, claro que usted, VSM, es alemana y Ane Búlgara y acaba de parir al Kevin que esta bien, gracias.

Bueno que esto lo empecé un día de esos que lo primero que lees es el cruel ataque a una rubia que se lo curró todo en la vida (me vale mas la acepción oriental de curro) y uno escribe pal blog y se le pasa.

La intención es sencilla y la estrategia también. Como sé de su gusto serenísimo y selectísimo, este blog es algo parecido a lo suyo y por eso aprovecho para pedirle el favor para Stanis.

Se que una interpretación precipitada es que el blog no lo lee ni Dios (Dios no puede estar al Conclave y al blog), a lo más tres del purgatorio, y no le falta razón a usted y su apellido, pero ahí reside su atractivo, si lo mira desde otro foco es minoritario, selecto, exclusivo y de acceso restringido, como a su majisima serena le gusta.

Bueno que antes de retirarse a Mónaco y que como estoy seguro que contactos hailos que ya que Urda no quiso el trabajo, Stanis dice que si no tiene algo para el, que es buena gente y un día pasó andando por delante de un templo si caerse y eso es una buena señal.

Lo del pelo tiene solución, todo es teñirse como le indique Ane, es en lo único que le puedo ayudar, no tiene que agradecerme que le haya dedicado este tiempo, al fin y al cabo, el blog nace para escribir e periodismo, pero se transforma un, ¡me cagüen tos! que resulta al menos desahogante.
 Ya se questo del blog es pa hacerlo seguido pero así es la vida.
 Bueno te dejo una canción....

domingo, 3 de febrero de 2013

"La mafia que viene del frío busca el calor"

Artículo publicado en La Razón el 2 de febrero de 2013 sobre la mafia rusa a raíz de la detención de cuatro personas en el marco de la "Operación Clotilde" en Lloret de Mar, Gerona. Entre ellos, se encuentra Andrei Petrov

"La mafia que viene del frío busca el calor"

sábado, 2 de febrero de 2013

Carbonero y periodista

A Sara ni la conozco.
Conozco a Clara, compañera de facultad de último año cuando recién entraba en la universidad y nos pedía a un grupo de "terminales" apuntes y consejos. Entonces ya pedía las cosas como si todo fuera información, tanto, que solicitaba la fuente original de los apuntes.
Para Clara fue duro, nadie le regaló nada, peinado de ducha, ropa de hiper y como exceso alguna prenda de marca recibida en cumpleaños. Coincidimos en Telecinco, en un programa con director que se vestía de Tapioca para ir a la playa a ver pateras y al que salvamos de las iras del "El tormentas", un lanchero del Estrecho que primero le tomó por madero y después, ya pensando un poco, por gilipollas.
Pero hablamos de Sara, de la que desconozco su vida y de la que estoy seguro que su esfuerzo fue siempre el periodismo y no como muchos y muchas de la facultad que aspiraban a la fama del presentador.
Clara nunca usó sus tetas, ni su pelo, ni su voz para buscar las informaciones y no le faltan, Sara tampoco. Clara se peleaba con el director gilipollas para que la mentira y los montajes no copasen el programa, estoy seguro que Sara sufría el mismo problema en deportes.
Yo me fui asqueado de Telecinco cuando el gilipollas cambió una investigación sobre las visitas al malecón habanero de diplomáticos europeos en busca de meretrices jóvenes, algunos españoles, por un montaje sobre el narcotráfico en Cuba mas falso que una moneda de tres euros y del que escribieron hasta un libro que como única verdad contaba con los testimonios de Mauri, un amigo que eligió la supervivencia y aun así, y en su condición de no periodista, era el mas honesto del equipo.
Yo rechacé algunas ofertas del gilipollas. La ultima, hacer montajes y falsas entrevistas con un tal Jordi, que ahora es famoso y llama periodismo a los eructos de cualquier sujeto/a que se siente en el plató ("El tormentas" no se habría equivocado esta vez). Clara se quedó y hasta suspiró de alivio cuando pasó de los programas basurilla de la cadena 5 a sus Informativos.
Pero esto se llama "Carbonero y periodista" y de Carbonero habrá que hablar. A Clara, a la que PP (periodista Piqueras) cuya ultima gran hazaña profesional fue llegar a un terremoto disfrazado de tapioco, con corte de productores y redactores buscando la noticia, la rechazó para el viaje.
La cadena se volcó en el terremoto y envió hasta periodistas de un programa matinal que llamaban centro africano al país caribeño, afirmaban dormir en el suelo mientras descansaban en un hotel de una planta, obligaban al chófer dominicano a dormir en el coche o situaban a un guardia armado como fondo de sus conexiones para añadir dramatismo. Gracias Telecinco por hacernos mas llevadero aquello, pero Haití bien merece otra historia. Sigamos con Clara.
Decía que Pedro antes y después de ser tapioco, se cargó varias informaciones de Clara que hablaban ya de un Gurtell gigante o de la pobreza que empezaba a aflorar en las calles y le enviaba a cubrir sucesos con petición o exigencia de lágrimas. A Clara la echaron, al menos fueron sinceros, "en estos informativos necesitamos otro tipo de periodistas". Sara, que debía de ser de ese tipo de periodistas, ya era "favorita" de jefes y realizaba pruebas para "presentar" y pasaba en coche de producción delante de una cola de autobús repleta de curritos.
Su revalorización al ser pareja de un jugador o mejor, del portero de uno de los equipos punteros del fútbol español, fue automática y cuando algunos colegas la criticaron por su habilidad alpina (claro que la Calaf debería callarse y pensar en su pasado, no como guapa y sí como beneficiada del trabajo ajeno, la escalada y  lambonería en Torrespaña), los deportivos, esos a los que en los autobuses de prensa de la selección se ofrecen como machitos a sus compañeras o buscan las putas cercanas al hotel, salieron en su defensa.
Nadie criticaba su belleza, ni su pelo, ni sus uñas, simplemente que informar de tu novio/a se da de hostias con el periodismo que a Clara y a muchos nos enseñaron y que dice que no es ético ni válido ni verdad, informar de en  lo que directa o indirectamente estas implicado/a.
Tengo un compañero que acudió a buscar a su pareja en una vuelta de esas de héroes de una guerra y esperó dos horas a que los compas se fueran para abrazarla. En el contrato de Carbonero no figuraban besos a la pareja pero ella, sin ninguna intención, lo hizo y recompensó a su cadena marcando también en lo deportivo el estilo Telecinco. Su cadena se lo agradeció.
Mis dudas con Carbonero surgen al pensar que imparcialidad se tiene al cubrir la información del equipo de tu pareja o que capacidad de trabajo se tiene al trabajar en tres medios (mínimo) a la vez y en todos ofrecer una supuesta información. Mis dudas con la presentadora surgen al compaginar publicidad e información, algo no muy ético para un periodista (ya se que otros lo hacen, pero hablo de ella) y me jode que haya compañeros agotando el paro y ella cobre por respirar mas que cualquiera por tres jornadas de trabajo.
Yo me quedo con Clara que ahora sobrevive en los digitales preparando un proyecto que la aleje de este país y el periodismo de mierda que parece se convierte en tendencia, con Iker su novio (el de Sara) que seguirá siendo Iker sin Sara, pero para Sara no sería lo mismo. No digo que Sara sea una botinera porteña, aunque sus métodos y finalidades se parecen. Solo digo que Clara es periodista y Sara presentadora, que una hace información y otra lo parece. Que el periodismo no es contar lo que te cuenta tu novio/a, y que por lo que gana Sara se podría hacer un buen programa de deportes. Solo eso.




Como ilustración os dejo el vídeo de fútbol y mujeres que intentan lejos de Sara y cerca de Clara, recuperar la dignidad que la pobreza les robó. Muchas han sido prostitutas enganchadas a drogas como el pegamento o el disolvente. Otras niñas soldado o víctimas de abusos. Es fútbol, pero ni a Sara, ni a su corte de compañeros y compañeras, les interesa. Y no me vale eso de que ya lo contamos, no. Estas cosas no se cuentan una vez y menos, como anécdota. Y si lo hicieron que hagan la prueba de recordar nombre de equipo y mujer... 

miércoles, 23 de enero de 2013

La lección del fotógrafo.

Acabo de ver en "El País" las fotos del premio Luis Valtueña, fotero asesinado en Ruanda cuando trabajaba de forma anónima simplemente para la información. 

http://cultura.elpais.com/cultura/2013/01/22/album/1358858853_503149.html#1358858853_503149_1358859728

Valtueña no necesitaba bajarse de un avión con la cámara destrozada del compañero, ni afirmar ser el primero de su profesión en llegar, no aleteaba delante de las cámaras ni se apropiaba teorías o informaciones ajenas. Él, como fotero, hacía fotos en las que desde un rincón de esos en los que todavía se hace periodismo, contaba historias.


He visto las fotos y lo primero que me llama la atención es que los foteros están aquí. Hacía años que no se miraba a la tristeza cercana de nuestro país (o eran los medios los que no miraban). Mientras los experimentados reporteros coronan títulos de primera mujer periodista de televisión que con un pañuelo azul y la dv en la derecha, llega a Mali (indeterminado para no comprometerse), o el intrépido y a la par reflexivo periodista que busca la verdadera verdad de Chernobil con niños reflectantes, los Valtueña y compañía nos ofrecen los genocidios cotidianos.




También están en los otros infiernos y siempre son los de enfrente los destinatarios de su trabajo y protagonismo. En su historias no hace falta respirar deprisa ni decir, estoy aquí, por aquí voy (casos mas cercanos a la primera del plural descartada la tercera). Ellos están ahí, los únicos "ellos" con dignidad para protagonizar su historia. Lo otro, lo de los "otros ellos", son biografías en ocasiones con tanto maquillaje o bótox, según canal, que deforman la realidad.


Por eso la lección de los fotógrafos como Valtueña, o de Manu Brabo que vive para contarlo, pero siempre en foto, sin dar pistas de donde se encuentran los hospitales clandestinos, delatar a su acompañante o confundir el extrarradio con el centro de una ciudad. Esa es la lección que a mi al menos me dan todos, o casi todos los días, con sus historias.



No hacen aleteos bailables delante de una cámara para transmitir mejor, pero tienen los suficientes conocimientos de primeros auxilios para salvar una vida o al menos no condenarla. No hablan cuando trabajan. Los que miran necesitan conocer de la historia hasta sus sonidos y les molestan los cacareos susurrantes de los... "estoy aquí, esto esta mal, muy mal...". No hablan y resumen sus historias en notas que aportan para el pie de foto, eso es una lección que está muy bien recibir todos los días.