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domingo, 3 de febrero de 2013

"La mafia que viene del frío busca el calor"

Artículo publicado en La Razón el 2 de febrero de 2013 sobre la mafia rusa a raíz de la detención de cuatro personas en el marco de la "Operación Clotilde" en Lloret de Mar, Gerona. Entre ellos, se encuentra Andrei Petrov

"La mafia que viene del frío busca el calor"

sábado, 2 de febrero de 2013

Carbonero y periodista

A Sara ni la conozco.
Conozco a Clara, compañera de facultad de último año cuando recién entraba en la universidad y nos pedía a un grupo de "terminales" apuntes y consejos. Entonces ya pedía las cosas como si todo fuera información, tanto, que solicitaba la fuente original de los apuntes.
Para Clara fue duro, nadie le regaló nada, peinado de ducha, ropa de hiper y como exceso alguna prenda de marca recibida en cumpleaños. Coincidimos en Telecinco, en un programa con director que se vestía de Tapioca para ir a la playa a ver pateras y al que salvamos de las iras del "El tormentas", un lanchero del Estrecho que primero le tomó por madero y después, ya pensando un poco, por gilipollas.
Pero hablamos de Sara, de la que desconozco su vida y de la que estoy seguro que su esfuerzo fue siempre el periodismo y no como muchos y muchas de la facultad que aspiraban a la fama del presentador.
Clara nunca usó sus tetas, ni su pelo, ni su voz para buscar las informaciones y no le faltan, Sara tampoco. Clara se peleaba con el director gilipollas para que la mentira y los montajes no copasen el programa, estoy seguro que Sara sufría el mismo problema en deportes.
Yo me fui asqueado de Telecinco cuando el gilipollas cambió una investigación sobre las visitas al malecón habanero de diplomáticos europeos en busca de meretrices jóvenes, algunos españoles, por un montaje sobre el narcotráfico en Cuba mas falso que una moneda de tres euros y del que escribieron hasta un libro que como única verdad contaba con los testimonios de Mauri, un amigo que eligió la supervivencia y aun así, y en su condición de no periodista, era el mas honesto del equipo.
Yo rechacé algunas ofertas del gilipollas. La ultima, hacer montajes y falsas entrevistas con un tal Jordi, que ahora es famoso y llama periodismo a los eructos de cualquier sujeto/a que se siente en el plató ("El tormentas" no se habría equivocado esta vez). Clara se quedó y hasta suspiró de alivio cuando pasó de los programas basurilla de la cadena 5 a sus Informativos.
Pero esto se llama "Carbonero y periodista" y de Carbonero habrá que hablar. A Clara, a la que PP (periodista Piqueras) cuya ultima gran hazaña profesional fue llegar a un terremoto disfrazado de tapioco, con corte de productores y redactores buscando la noticia, la rechazó para el viaje.
La cadena se volcó en el terremoto y envió hasta periodistas de un programa matinal que llamaban centro africano al país caribeño, afirmaban dormir en el suelo mientras descansaban en un hotel de una planta, obligaban al chófer dominicano a dormir en el coche o situaban a un guardia armado como fondo de sus conexiones para añadir dramatismo. Gracias Telecinco por hacernos mas llevadero aquello, pero Haití bien merece otra historia. Sigamos con Clara.
Decía que Pedro antes y después de ser tapioco, se cargó varias informaciones de Clara que hablaban ya de un Gurtell gigante o de la pobreza que empezaba a aflorar en las calles y le enviaba a cubrir sucesos con petición o exigencia de lágrimas. A Clara la echaron, al menos fueron sinceros, "en estos informativos necesitamos otro tipo de periodistas". Sara, que debía de ser de ese tipo de periodistas, ya era "favorita" de jefes y realizaba pruebas para "presentar" y pasaba en coche de producción delante de una cola de autobús repleta de curritos.
Su revalorización al ser pareja de un jugador o mejor, del portero de uno de los equipos punteros del fútbol español, fue automática y cuando algunos colegas la criticaron por su habilidad alpina (claro que la Calaf debería callarse y pensar en su pasado, no como guapa y sí como beneficiada del trabajo ajeno, la escalada y  lambonería en Torrespaña), los deportivos, esos a los que en los autobuses de prensa de la selección se ofrecen como machitos a sus compañeras o buscan las putas cercanas al hotel, salieron en su defensa.
Nadie criticaba su belleza, ni su pelo, ni sus uñas, simplemente que informar de tu novio/a se da de hostias con el periodismo que a Clara y a muchos nos enseñaron y que dice que no es ético ni válido ni verdad, informar de en  lo que directa o indirectamente estas implicado/a.
Tengo un compañero que acudió a buscar a su pareja en una vuelta de esas de héroes de una guerra y esperó dos horas a que los compas se fueran para abrazarla. En el contrato de Carbonero no figuraban besos a la pareja pero ella, sin ninguna intención, lo hizo y recompensó a su cadena marcando también en lo deportivo el estilo Telecinco. Su cadena se lo agradeció.
Mis dudas con Carbonero surgen al pensar que imparcialidad se tiene al cubrir la información del equipo de tu pareja o que capacidad de trabajo se tiene al trabajar en tres medios (mínimo) a la vez y en todos ofrecer una supuesta información. Mis dudas con la presentadora surgen al compaginar publicidad e información, algo no muy ético para un periodista (ya se que otros lo hacen, pero hablo de ella) y me jode que haya compañeros agotando el paro y ella cobre por respirar mas que cualquiera por tres jornadas de trabajo.
Yo me quedo con Clara que ahora sobrevive en los digitales preparando un proyecto que la aleje de este país y el periodismo de mierda que parece se convierte en tendencia, con Iker su novio (el de Sara) que seguirá siendo Iker sin Sara, pero para Sara no sería lo mismo. No digo que Sara sea una botinera porteña, aunque sus métodos y finalidades se parecen. Solo digo que Clara es periodista y Sara presentadora, que una hace información y otra lo parece. Que el periodismo no es contar lo que te cuenta tu novio/a, y que por lo que gana Sara se podría hacer un buen programa de deportes. Solo eso.




Como ilustración os dejo el vídeo de fútbol y mujeres que intentan lejos de Sara y cerca de Clara, recuperar la dignidad que la pobreza les robó. Muchas han sido prostitutas enganchadas a drogas como el pegamento o el disolvente. Otras niñas soldado o víctimas de abusos. Es fútbol, pero ni a Sara, ni a su corte de compañeros y compañeras, les interesa. Y no me vale eso de que ya lo contamos, no. Estas cosas no se cuentan una vez y menos, como anécdota. Y si lo hicieron que hagan la prueba de recordar nombre de equipo y mujer...